Autor: Sam Savage
Firmin es una rata, una vulgar rata de alcantarilla, pero no pasa mucho tiempo, apenas empezado el libro, cuando te olvidas de que estas leyendo sobre un animal denostado por la sociedad, transmisor de un sinfín de enfermedades, y unido siempre a la miseria, el hambre y la marginalidad, y por arte de magia, me encontré metida de lleno en la vida del roedor, preocupada por su madre, Flo, y por la suerte que podían correr sus 12 hermanos y hermanas, tampoco tenia muy claro donde encontraba el alcohol para emborracharse la pobre Flo, es curioso, lo que puede hacer un libro con la mente humana, este autor de edad avanzada, y aspecto bohemio, consigue con esta su primera novela, publicada en una pequeña editorial un montón de premios, aparte del reconocimiento de la critica gracias al boca a boca.
Todos aquellos títulos que me han acompañado desde mi juventud, aparecen mencionados en el libro, como por ejem Peyton Place, y la trama muy simple de tan elaborada, una rata que nace en una librería, y por tanto usa el papel de los libros como cama, y comida, hasta que descubre que puede leer, entonces deja de devorar las paginas para disfrutar con la lectura, el dueño del local se convierte en su héroe, un escritor fracasado su amigo, y las emociones de Firmin, mezcladas con las de los humanos con los que le gustaría confraternizar. El humor en cada pagina, la ternura, y sobre todo el amor por la literatura, que en este libro, lleno también de tristeza y encanto, se hace corto, me reconozco una devoradora de libros como Firmin.




